martes, mayo 29, 2012

Peruano ganador en Cannes alista primer largometraje

En el reciente festival de Cannes, el cual dio su máximo galardón al austriaco alemán Michael Haneke, un peruano también logró un reconocimiento. Se trata de Miguel Ángel Moulet, quien se hizo del tercer puesto de la sección oficial para escuelas de cine Cinéfondation. El director, quien acaba de regresar de Francia, informó que se encuentra preparando la que será su ópera prima en largometrajes y cuyo título tentativo es El día del pez.


Moulet alcanzó la distinción debido a Los anfitriones, cinta de 16 minutos que representó a la Escuela Internacional de Cine San Antonio de los Baños de Cuba. El jurado que le concedió este galardón estuvo encabezado por el belga Jean-Pierre Dardenne. Para el realizador nacional esto significará mayor exposición lo que lo ayudará para poder financiar su película. "Es una gran ventana. Genera la posibilidad de poder aplicar a otros fondos", indicó Moulet al diario El Peruano.

Migración
La trama de su próxima cinta se inicia, según adelantó el cineasta, en Japón y termina en una provincia de nuestro país. Adelantó que no tiene tintes políticos, "pero qué no tiene algo de político". Explicó que aborda el fenómeno que se dio en los años 80 en que miembros de la colonia nissei inmigraron a Japón en busca de nuevas oportunidades.


Un dato que da es que, al haber estudiado en un colegio de la colonia nipona en el Perú conocía testimonios de primera mano sobre cómo algunos compatriotas no terminan de adaptarse a su nueva residencia pero a la vez les cuesta volver al país.

Acerca de su cinta premiada en Cannes explica que se trató de un cortometraje hecho por alumnos de distintas nacionalidades de la Escuela San Antonio de los Baños de Cuba. Se involucraron peruanos, ecuatorianos, dominicanos, argentinos y varios más en este rodaje como una actividad extracurricular.

De acuerdo a la sinopsis de la cinta, la trama narra sobre dos esposos ya mayores, criadores de cerdos, que deben enfrentar los problemas de salud de la mujer.


Cuestionan opiniones de Vargas Llosa sobre arte

La situación del arte actual que tanto lamenta el premio Nobel peruano Mario Vargas Llosa se debe al mercado. A esta conclusión llegaron los artistas plásticos nacionales Piero Quijano y Marcel Velaochaga y la curadora Élida Román.

Hace poco salió al mercado el libro La civilización del espectáculo en la que el narrador arequipeño reunía algunos artículos pasados y ensayos recientes. Esto ha motivado que se vuelvan a discutir algunas de las ideas que él propone sobre lo que llama la frivolización de la sociedad. Uno de los aspectos que aborda es el arte.

Reflexión
Para Élida Román aún está fresco el revuelo que causó hace unos años el artículo "Caca de elefante", incluido en el último libro del Nobel. Reconoce en el escritor su capacidad de hacer textos que sirvan de acicate para el debate. Sin embargo, tiene varias observaciones que hacerle.

Por ejemplo, Vargas Llosa se escandaliza del material que utiliza el africano Chris Ofili en sus obras y que inspira el título de su nota periodística. Román hace notar que en la etnia de Ofili este producto no goza de la connotación que se le da en occidente.

"Lo que está falto de contexto se presta a interpretaciones de todo tipo", aseguró la especialista. Indicó que estamos en una época bisagra y que tal vez al Nobel le cueste ver cómo sus paradigmas ya no son los actuales.
Sin embargo, en parte coincide con él al señalar que impera ahora "un sistema que es manipulador" por el que se ha distorsionado la difusión de temas culturales. Asimismo, que las obras de arte se han convertido en productos de refugio, por lo que el tema estético ha pasado a segundo plano en el mercado del arte en beneficio de la especulación.

Postura similar tiene Marcel Velaochaga, conocido por ser el autor de una nueva versión de Los funerales de Atahualpa de Luis Montero. Él señala que en parte tiene razón Vargas Llosa en sus lamentos, pues ahora "cualquier cosa puede ser llamada arte". Sin embargo, precisa que eso se debe en gran medida al sistema económico que tanto ha impulsado el novelista: el neoliberalismo. "En parte tiene razón, pero es exagerada su postura", comentó sobre la nostalgia del Nobel de una forma de valorar las creaciones artísticas.

Sin embargo, Piero Quijano se pregunta "quién va a decidir qué es parte del canon". Para este artista plástico "toda la situación actual la ha creado el mercado y éste no se va a detener". Para Quijano es difícil delimitar qué es lo que vale y qué no. "Es muy complejo para decidirlo tan simplemente", concluyó.

lunes, mayo 14, 2012

Donde está grabado tu nombre y el mío


Jack, un exitoso arquitecto (Sean Penn), en el aniversario de la muerte cuando adolescente de uno de sus dos hermanos, recuerda su niñez y juventud en el hogar familiar. Con este pretexto, da cuenta de detalles como la dura disciplina que imponía su padre (Brad Pitt), la dulzura de su madre (Jessica Chastain) o las mataperradas con sus hermanos. Resumida así la trama pareciera que es una cinta nostálgica arquetípica, pero difícil que este filme pueda ser calificado de convencional.

Lo que distingue a El árbol de la vida es el tratamiento que le da el director a la historia. A lo largo de sus dos horas de duración se aleja por momentos del registro realista para acercarse a lo onírico y alegórico. Escenas de las alegrías y tristezas de una familia de clase media norteamericana combinadas y potenciadas con imágenes de la naturaleza y del alucinado retrato del presente del protagonista. En este filme no interesa la precisión de los datos – ¿ha perdido a uno o a los dos hermanos el protagonista? ¿qué oficio tiene el padre? – sino lo que se sugiere.

Malick no teme insertar en su relato en esta película de carácter íntimo metraje dedicado al origen de la vida o a experiencias espirituales. Por ejemplo, puede desconcertar la aparición de una pelea de dinosaurios, pero que en el contexto de la cinta resulta interesante y aporta claves para entender el conjunto. Un dato a tomar en cuenta es el tono contemplativo de la filmación.

Tiene escenas emotivas de una gran belleza, como esa en la que se ven a los tres hermanos adolescentes bañándose en un río mientras el protagonista, en voz en off, se pregunta dónde están y cómo puede volver a verlos. El contraste de la añoranza del hogar familiar en un área suburbana texana, con su tono cálido a pesar de la tragedia y de la violencia doméstica, con el presente opresivo de Jack, en medio de rascacielos y estructuras sin personalidad, es otro acierto.

No es una cinta habitual en nuestra cartelera y exige del espectador cierta predisposición, pero bien vale la pena el esfuerzo.


Ficha técnica
El árbol de la vida
De Terence Malick
Actúan Brad Pitt, Sean Pean, Jessica Chastain y otros

El arte en la calle


El sábado a las siete de la noche empezó una edición más de la "Noche en Blanco", la segunda que acoge el distrito de Miraflores desde que en 2008, en el marco de las cumbres ALC-UE y Apec estrenara este concepto en el Perú. Durante las siguientes diez horas las principales calles del distrito fueron tomadas por miles de personas ávidas de disfrutar las variadas instalaciones, recitales y demás manifestaciones artísticas programadas.

Barrio tomado 

Según cálculos del alcalde Jorge Muñoz, cerca de medio millón se acercaron a su distrito por este evento. "La Noche en Blanco es una propuesta estética, de luz y sonido que busca capturar importantes espacios urbanos para la población como un
medio de masificar la cultura", describió la velada el burgomaestre.

En esta ocasión se apreció a un público diverso que iba desde familias con
niños y adultos mayores hasta grupo de jóvenes. Las propuestas que mayor atención concitaron fue el kilómetro de pintura nacional exhibida en la avenida Larco y la instalación Andamio-Horizonte Temporal colocado sobre el parque Kennedy.


Esta última - ideada por Ricardo Huanqui, Rodolfo Bocanegra y Karen Takano - consistía en un puente que cruzaba todo este emblemático lugar dando una perspectiva distinta de la zona y de las numerosas actividades que se realizaban cerca. La fila para acceder a este recorrido llegó a ser de cuatro cuadras.
Por otra parte, en los llamados "mil metros de pintura peruana" sirvió para tener un panorama de lo que actualmente se hace en las artes plásticas del país y no solamente en Lima. Desde apuestas que iban de lo abstracto hasta la estética chicha, pasando por reformulaciones del indigenismo y del arte amazónico. Se escuchaba al público reconocer a los personajes de Angry Birds en el cuadro de Elio Martuccelli, como conmoverse ante el lienzo Caminando por Kepashiato y Kiteni de Rudolph Castro.

Video y música
Otras atracciones fueron las dos muestras del videoarte de Diego Lama - el único peruano que está participando en la Bienal de La Habana - proyectadas en la fachada de edificios miraflorinos, así como varias otras propuestas en las que la tecnología y la creatividad se daban la mano. Allí estaba "Rastro" de Juan Carlos Salazar - imágenes de transeúntes ralentizadas sobre una pared - o el Ojo de Eduardo Tokeshi - una farola en forma de globo ocular que "observaba" Larco.
Pero no se descuidó la parte musical, desde coros de niños hasta la electrónica europea del polaco Vanderson, incluyendo  un recital con un instrumento inventado a cargo del italiano Michelangelo Lupone  y la propuesta audiovisual de Pauchi Sasaki. Otro atractivo fue la gran estatua de Santa Rosa hecha de carrizo y papel de lustre colocada en el óvalo de Miraflores e ideada por Cristina Planas.
Pero más allá de la acogida que tuvieron las actividades, un reclamo que se escuchó repetidamente fue la poca información que había alrededor de cada obra exhibida. Una curiosidad es que no sólo las obras exhibidas en la vía pública y las galerías abiertas para la ocasión fueron un éxito de público, sino también los negocios cercanos - en especial los de comida rápida - e incluso los artistas "permanentes" del parque Kennedy.

Algunos cuadros que me llamaron la atención*:

De Elio Martuccelli


De Lu.Cu.Ma.


De Rudolph Castro